27/11/2025
Hoy celebro mi cumpleaños número 103 y, mientras me siento bajo el mismo sol que me ha calentado durante más de un siglo, pienso en todas las voces que me han acompañado a lo largo de las décadas. Cada simple “hola” de un desconocido, cada sonrisa de un amigo, cada apretón de manos y abrazo han tejido un tapiz de amor y conexión que mantuvo fuerte mi corazón. He visto cambiar al mundo, guerras terminar y empezar, familias crecer y mudarse. Aprendí que los regalos más preciados no vienen envueltos en papel, sino en la amabilidad y la presencia.
En este día especial, pido algo pequeño y a la vez tan precioso: un “hola” tuyo. Tu saludo es un recordatorio de que nunca estamos realmente solos, de que cada ser humano es parte de una historia más grande. Es increíble cómo una palabra tan simple como “hola” puede iluminar el día de alguien, puede hacer que un corazón anciano se sienta visto y valorado. Si tienes un momento para dejarme unas palabras, sabe que cada una será atesorada como si fuera una joya. Gracias por ser parte de mi camino y por hacer que este día sea tan significativo.