28/05/2014
¿Por qué comemos más cuando hace frío?
Todos han escuchado que el frío hace que el organismo emprenda mayor esfuerzo para mantener la temperatura corporal y por ende, se tiene más apetito. Y la mayoría lo cree. Lo cierto es que en temperaturas extremadamente bajas, que no es el caso de Uruguay, el cuerpo sí necesita un mayor aporte calórico para mantener la temperatura interior. Pero según la mayoría de los nutricionistas, en invierno simplemente tendemos a comer más porque las bajas temperaturas disminuyen el deseo de frutas y verduras, lo cual se compensa consumiendo alimentos más cálidos. Mucha gente asegura que las frutas y verduras les producen frío.
¿Y entonces qué comemos?
Cuando hace frío, nada mejor que sentarse a disfrutar un plato calentito, que llene de v***r los vidrios del restaurante y nos haga levantar temperatura.
LA SOPA, el primer y mejor invento de la cocina.
Tuvo que ser sorprendente para aquellas personas del Paleolítico la primera vez que sumergieron un trozo de carne o verduras en agua, lo calentaron y probaron ese nuevo líquido que tenía el sabor de aquello que habían cocinado, se había descubierto la sopa.
Este hallazgo cambió el rumbo de la historia de la humanidad, se había experimentado un cambio que influiría notablemente en el desarrollo de su capacidad craneal, ya que sus mandíbulas, al no ser necesaria una masticación forzada y constante para ablandar los alimentos, dejaría espacio para el desarrollo del cerebro y por otra parte las expectativas de vida de aquellos seres crecía gracias a que el desgaste de la dentadura era mucho menor y por consiguiente se aseguraba una vejez más llevadera y los niños podían destetarse antes, lo que llevó a un bienestar social e individual desconocido hasta entonces.
El menú de los fines de semana en LA CORNICHE.
Una de nuestras especialidades es la extensa variedad de sopas, que a diario preparamos para que disfruten de una sopa casera y recién hecha. Básicamente se trata de sopas de verduras, aunque a menudo utilizamos carne blanca o pescado para hacer un buen caldo. Lo que siempre se respeta es el uso de ingredientes naturales.
Pastas.
Las pastas también forman parte del grupo de los platos que mejor le caen al invierno: lasaña, ravioles, ñoquis, entre otros.
Hechos a mano, tal como los hacían nuestras abuelas” así es como uno de nuestros chef, define a sus ravioles. Los hay de verdura y ricota, de cordero en masa de remolacha, sorrentinos de salmón, masa con tinta de calamares, ñoquis de boniatos, además de los clásicos de papas. ¡Las lasañas este fin de semana serán de mariscos!