En Ìthaka creemos que no hay un destino sostenido del sabor: en cada preparación, proyectamos un pasaje de experiencias culinarias que nos brindó el continente Latinoamericano, tan anfibio y cambiante como sus paisajes y su gente, y los lugares recorridos por Europa, donde logramos formular nuestra identidad gastronómica, apoyada en la creencia de que la fusión de ingredientes y cocciones da un re
sultado más interesante y sutil: el excepcional.
Íthaka es el fruto de algunos años de viaje, donde pudimos aprender y también dar, compartiendo talleres de cocina con la gente del lugar, zarpando en distintos puertos, recorriendo cocinas, huertas, cosechas, y respirando aires de profundos aromas. Hace mucho tiempo, Kavafis escribió:
“Cuando emprendas tu viaje a Íthaka
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.”
Girando al puerto del que partimos, no intentamos reproducir un estilo, sino crearlo, para construir y continuar nuestra Íthaka al Sur. La propuesta ambiciona algo más: la conexión de las culturas, apostando a un espacio multidisciplinario, donde el Arte sea el protagonista y el espacio comprenda la infinita sinergia de la geografía cultural.