04/09/2026
Cuando nos mudamos a Lima, Perú, nos fuimos sin expectativas de lo que allí encontraríamos pues nunca habíamos visitado América del Sur, mucho menos Perú. Recordamos el momento que compartimos con nuestros más allegados que cerraríamos nuestro food truck para irnos a probar suerte en Perú y la reacción inmediata fue de asombro como si el progreso en esa parte del continente no fuera posible.
Estuvimos casi 1 año, experimentamos, vivimos y observamos tantas cosas, tantas maneras distintas, tanto orgullo, tanta pasión, tanto progreso, tanta lucha. Cada día que pasaba nos dejaba ver que el progreso que tanto anhelábamos no era exclusivo en el Norte, sino que también en el Sur se podían cumplir los sueños. Para nosotros fue revelador experimentar esta realidad pues crecimos en una generación que se le hizo pensar que lo de afuera era mejor y ver lo contrario nos tomó procesarlo.
Con esto en mente nos lanzamos en búsqueda de hacer nuestro sueño realidad en Lima, cuando la vida tuvo otros planes para nosotros y nos trajo de un sopetón de vuelta a Puerto Rico. Al llegar a nuestra isla nuestra visión de progreso era otra y decidimos que con esta nueva forma de ver construiríamos lo que hoy somos. Entonces decidimos que el visual que mejor nos definiría sería llevar como insignia un ojo. Este diseño del ojo hecho por Trama, inspirado en las figuras cerámicas pre-incas, representa la oportunidad de ver otra realidad, de experimentar desde otro punto de vista, otra forma de crecer, colaborar; representa la apertura a sabores nuevos o diferentes que cargan consigo magia y conexión.