08/06/2026
Reconstruir una operación de cocina desde cero nunca es fácil, pero es ahí donde realmente se prueba el liderazgo.
Hace seis meses asumí el rol de Chef Ejecutivo en Parguera Plaza Hotel con un objetivo claro: fortalecer la operación culinaria, mejorar la consistencia, apoyar la experiencia del huésped y alinear la cocina con las metas comerciales del hotel.
Lo que hace esta primera etapa aún más significativa es que estos resultados se lograron mientras desarrollábamos un nuevo equipo de cocina, creábamos estructura, reforzábamos estándares y adiestrábamos personal de nivel inicial — incluyendo dishwashers — para asumir roles de producción culinaria.
Después de los primeros seis meses, los resultados reflejan un progreso medible:
Las ventas brutas aumentaron un 38.71% en comparación con el período operativo anterior de seis meses.
Las ventas netas crecieron un 38.07%.
El total cobrado aumentó un 38.91%.
Las propinas aumentaron un 49.10%, uno de los indicadores más claros de una mejor experiencia del huésped, mayor valor percibido y mejor alineación del servicio.
Comparado con la misma temporada histórica del año anterior, las ventas brutas aumentaron un 20.78% y las propinas crecieron un 42.05%.
Para mí, estos números representan mucho más que ventas. Reflejan mejor ejecución, mayor disciplina operacional, más consistencia, desarrollo de equipo y una cocina moviéndose en la dirección correcta.
Como Chef Ejecutivo, creo firmemente que este rol va mucho más allá de crear platos. Se trata de liderar personas, construir sistemas, desarrollar talento, proteger estándares y contribuir directamente al desempeño financiero de la operación.