Huarique de Moises Laguna

Huarique de Moises Laguna Ceviches, mariscos, causas Servicio PRESENCIAL Y SERVICIO EN TIENDA

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Coop. Juan Velasco Mz T Lte 68/Año Nuevo Comas
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150110

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Las bebidas en la Lima colonial

Alguna vez usted se preguntó qué es lo que se tomaba en la Lima del Virreinato? Seguramente no lo pensó, ni tampoco lo estudió, pues el beber líquido es algo que se asume que hay que hacer. Y, no, nos imaginamos una Lima sin gaseosas, ni jugos de frutas, ni tés, ni cafés. Conozcamos cuáles eran las preferencias y dónde y qué se bebía.

Durante la Colonia, en Lima, hasta el siglo XIX, se tomaban en las casas de familia diversos tipos de bebidas, divididas en varias horas del día, ya sean solas y acompañando los distintos alimentos. Las había calientes y frías y estas se ofrecían recién preparadas en los hogares o se traían algunas del campo como la chicha, por ejemplo. También se ofrecían algunas bebidas en el mercado que se compraban para llevar a la casa y estas se vendían a diferentes horas, por los conocidos “mercachifles”: mujeres y hombres pregoneros.

Pablo Patrón, en su libro Lima Antigua, publicado en 1935, nos relata cómo era la ciudad en la Colonia, y nos refiere desde que se bebía y comía y qué tipo de verduras y frutas existían en el mercado. Por ejemplo, qué se tomaba al amanecer: “La Lechera indicaba las seis de la mañana” y “la Tisanera y la chichera de Terranova daban su pregón a las siete en punto.” Y a las ocho de la noche el “heladero y el barquillero.” Al comienzo de la colonia las plazas se convertían en mercados, luego poco a poco la venta ambulante se fue regulando, pero finalmente, no pudieron con ellos y los pregoneros subsistieron hasta el siglo XX. Y, quizás, todavía alguno ande vendiendo por las calles de Lima. Veamos qué es lo que nos dice Patrón sobre qué se tomaba: “El desayuno de los habitantes de esta ciudad variaba mucho, el más general era el chocolate, pero se solía sustituirlo con la leche vinagre o la cuajadita, como también la llamaban, que se tomaba con miel; otras veces preferían los emolientes, tisanas, frescos, chicha de Terranova cuando querían refrescarse o purificar la sangre o si se sentían irritados, según sus propias palabras” (pág.23).

Patrón señala que se tomaba mate, luego del almuerzo. Y, agrega (pág. 31): “Pero continuemos con los agasajos: También se ponían sobre las mesas hermosos azafates…vasos de agua fresca, o de canela, limón, de aloja, chicha morada, sangría y bebida de garrapiña, ante con ante y pócras, licor entonces a la moda. Todos estos líquidos tenían nieve (bajada de la sierra) en verano y se tomaban con las diversas clases de helados.”