Ambicionamos disponer de una cocina que se reconozca entre el calor de lo familiar y el lujo de lo exclusivo con pinceladas culturales, tertulias, catas, experiencias de aprendizaje. Los residentes, gestores del proyecto Nací caliente, abren las puertas de la antigua casona en el colorido barrio de Jesús María y la transforman en un espacio íntimo y ameno pensado para los amantes de la cocina de a
utor, orgánica y saludable. Consideramos que en la actualidad, algo que se ha ido perdiendo y se necesita recuperar, es la intimidad y calidez al momento de disfrutar de una buena comida; ya sea con la pareja, amigos, familia, o todos juntos a la vez. El concepto de “a puertas cerradas” nos brinda la oportunidad de ofrecer un servicio afable, familiar y muy personal, generando un ambiente cálido. Además, a quién no le gusta la comodidad que le da su casa, sentarse en el comedor o incluso en la sala, además serás atendido por los dueños de casa (tus amigos) y disfrutarás de platillos gourmet, con una mezcla de sabores nuevos y familiares. Nuestro propósito es despertar todos tus sentidos en una experiencia fuera de lo común y enriquecedora. La idea es que nuestros comensales además vengan con otra mentalidad: relajados y sin apuros. Ya que trabajamos bajo reserva, nadie estará haciendo cola esperando por tu mesa. Estamos aquí para compartir, conocernos, aprender, disfrutar de una buena cena y terminar la noche más que satisfechos. Buscamos ser un movimiento promotor de la gastronomía cultural, que no se limite a una realidad peruana, colombiana, mediterránea, coreana o francesa. Nuestra fortaleza es la capacidad de elaborar propuestas variadas del mundo sin límites temáticos, impulsando el desarrollo de una “nuestra” gastronomía en la búsqueda de un espacio donde compartir nuestra particular pasión culinaria, abriendo las puertas de nuestra casa y dar de comer, bajo estricta reserva, y con pocos cubiertos. Más adelante estaremos además promocionando nuestras clases de cocina, repostería y catas de café.