15/01/2020
EL TDAH NO DESCANSA EN VERANO
El Verano y las vacaciones son épocas del año tan anheladas por los niños, que desean terminar con el tedio de ir a clase, las tareas, los exámenes, etc…así como para los padres, para que puedan estar con sus hijos sin la presión y la preocupación de las exigencias escolares.
Los expertos en la materia y las guías de práctica clínica del TDAH, recomiendan no detener el tratamiento y continuar con las intervenciones durante el verano, ya que lamentablemente, aunque el nivel de estrés familiar se reduzca debido a la bajada en la exigencia y la tensión académica…
Para aquellos que por motivos de horario, conciliación familiar u otros, no puedan continuar con el tratamiento y se ven obligados a interrumpir el proceso terapéutico, les ofrecemos una serie de recomendaciones para sobrellevar la gestión de los síntomas, los problemas asociados y el impacto del trastorno dentro y fuera del hogar:
• Suspender el tratamiento en verano, retrasará su capacidad para retomar el ritmo al inicio de curso.
• En caso de suspender el tratamiento farmacológico, supervisar e intensificar la intervención familiar, y el control de la conducta, especialmente en el caso de los adolescentes.
• Procurar mantener al máximo las mismas rutinas en el hogar que durante el curso escolar (límites y normas, horario de levantarse, horario de comidas, tiempo de ocio tecnológico, hora de acostarse, tiempo de descanso, etc.) de cara a no romper los hábitos ya adquiridos.
• Mantener una pequeña rutina diaria de trabajo intelectual y académico en función de la necesidad, para reforzar los contenidos curriculares más deficitarios y prepararse para el próximo curso escolar.
• Fomentar al máximo la práctica de ejercicio físico y/o actividad deportiva aunque no sea de su especial interés, ya que esta práctica ayuda a canalizar el exceso de actividad e impulsividad, ansiedad e inquietud y mejora el bienestar psicológico y el autoestima.
• Fomentar desde casa la comunicación oral y la expresividad, aprovechando los momentos de reunión familiar y social y explorar el aprendizaje manipulativo, experiencial y social que ofrece las semanas de vacaciones.
• En el caso de que tenga dificultades para establecer o mantener relaciones sociales con los iguales, propiciar supervisado por adultos la práctica e incorporación a actividades de tipo social, en diferentes entornos (aire libre, campamentos, excursiones, deportes, reuniones familiares, etc.)
• El aumento de autonomía en la adolescencia en forma de salidas nocturnas, actividades con los iguales, excursiones de grupo, asistencia a eventos, etc., supone un aumento de la supervisión y cuidado, especialmente si estos se exponen a riegos propios de la edad. Recordar que la toma de fármacos para el TDAH está totalmente contraindicado con el consumo de sustancias (especialmente las bebidas energéticas, el alcohol y el cannabis).
• Limitar el ocio tecnológico y el quedarse en casa, sustituyéndolo por ocio social y al aire libre. Recordar que estos chicos son más sensibles a desarrollar adiciones tecnológicas.
• Preparar con anticipación la vuelta al cole unas semanas antes, de cara a volver a poner en marcha de nuevo los motores y las rutinas del curso.
• Aprovechar el verano para recuperar los vínculos afectivos entre padres e hijos y hermanos, ahora que la familia no está bajo la presión y el estrés de los estudios.
Disfruten del tiempo en familia!
Feliz Verano!!