01/01/2023
TRES PALABRAS
Sólo tres palabras.
En estos últimos momentos del año que hoy termina; heme aquí, Señor, en el silencio y en el recogimiento,
para darte: GRACIAS,
para solicitarte: AYUDA,
para implorarte: PERDÓN.
GRACIAS
Gracias, Señor, por la paz, por la alegría, por la unión que los hombres mis hermanos me brindaron; por esos ojos que con ternura y comprensión me miraron; por esa mano oportuna que me levantó; por esos labios cuyas palabras y sonrisas me alentaron; por esos oídos que me escucharon; por ese corazón que, amistad, cariño y amor me dio. Gracias Señor; también por el éxito que me estimuló; por la salud que me sostuvo; por la comodidad y diversión que me descansaron. Gracias Señor… me cuesta trabajo decírtelo… por la enfermedad, por el fracaso, por la desilusión, por el insulto, por el engaño, por la injusticia, por la soledad, por el fallecimiento del ser querido. Tú lo sabes. Señor, cuán difícil fue aceptarlo; quizá estuve al punto de la desesperación, pero ahora me doy cuenta que todo esto me acercó más a ti.
¡Tú sabes lo que hiciste!
Gracias Señor, sobre todo por la fe que me has dado en Ti y en los hombres. Por esa fe que se tambaleó pero que tu nunca dejaste de fortalecer cuando tantas veces encorvado bajo el peso del desánimo me hizo caminar en el sendero de la verdad a pesar de la oscuridad.
AYUDA
Ayuda he venido también a implorar para el año que muy pronto va a comenzar. Lo que el futuro me depara lo desconozco Señor. Vivir en la incertidumbre, en la duda, no me gusta, me molesta, me hace sufrir. Pero se que tú siempre me ayudarás. Yo te puedo dar la espalda. Soy libre. Tú nunca me la darás. Eres fiel. Yo se que contaré con tu ayuda. Tú sabes que no siempre cooperaré. Yo se que me tenderás la mano. Tú sabes que no siempre la tomaré. Por eso, hoy te pido que me ayudes a ayudarte, que llenes mi vida de esperanza y generosidad. No abandones la obra de tus manos, Señor.
PERDÓN
Perdón; no podría retirarme sin pronunciar esa palabra que tantas veces te debería de haber dicho, pero que por negligencia y orgullo he callado: Perdón, Señor, por mis negligencias, descuidos y olvidos, por mi orgullo y vanidad, por mi necedad y capricho, por mi silencio y por mi excesiva locuacidad. Perdón, Señor, por prejuzgar a mis hermanos, por mi falta de alegría y entusiasmo, por mi falta de fe y confianza en ti, por mi cobardía y mi temor en mi compromiso. Perdón porque me han perdonado y no he sabido perdonar. Perdón por mi hipocresía y mi doblez, por esa apariencia que con tanto esmero cuido pero que se en el fondo no es más que engaño a mi mismo. Perdón por esos labios que no sonrieron, por esa palabra que callé, por esa mano que no tendí, por esa mirada que desvié, por esos oídos que no presté, por esa verdad que omití, por ese corazón que no amó… por ese YO que se prefirió. Señor, no te he dicho todo. Llena con tu amor mi silencio y cobardía. Me has escuchado, ahora yo te escucho. (momento de silencio)
GRACIAS, por todos los que no te dan gracias.
AYUDA, a todos los que no imploran tu ayuda.
PERDÓN, por todos los que no te piden perdón
¡Les deseo un año nuevo lleno de bendiciones y prosperidad!