13/08/2026
🎥🇨🇴 En medio de la tragedia provocada por el terremoto en Colombia, el periodista Néstor Morales cuestionó a Héctor Méndez, conocido como “El Topo Mayor”, sobre si su brigada tenía los permisos necesarios para participar en las labores de rescate.
🔥🇲🇽 Pero la respuesta de Don Héctor fue contundente: “Nosotros acudimos al llamado del deber. No somos diplomáticos, somos rescatistas”, dejando claro que su prioridad, según explicó, es acudir donde haya vidas que puedan ser salvadas.
🗣️ Méndez también cuestionó la necesidad de detenerse en trámites administrativos o burocráticos cuando ocurre una emergencia. Para él, los Topos son voluntarios y su misión es llegar al lugar donde se necesita ayuda.
💔🇨🇴 Y aquí es donde la conversación se vuelve polémica: ¿qué debe pesar más en una tragedia, los protocolos o la urgencia de salvar una vida?
🙏🇲🇽 Los Topos Azteca se encontraban en Venezuela después de semanas de labores humanitarias y, al conocer la tragedia en Colombia, cambiaron su rumbo para dirigirse a Cali. No estaban obligados a hacerlo. Decidieron ir.
⚠️🇨🇴 Pero también existe otra postura: en una emergencia de esta magnitud, la coordinación con las autoridades es fundamental para evitar riesgos, duplicar esfuerzos o interferir con los equipos que ya están trabajando.
🔥 Por eso las palabras de Don Héctor han generado debate. Para algunos, representan la esencia del rescatista: acudir cuando otros necesitan ayuda. Para otros, ningún grupo debería operar en una zona de desastre sin la coordinación correspondiente.
😔 Mientras continúa la discusión, hay algo que no cambia: bajo los escombros puede haber personas esperando que alguien llegue por ellas.
🇲🇽🤝🇨🇴 Don Héctor lo resumió desde su propia perspectiva: ellos no fueron a Colombia como diplomáticos ni como políticos. Fueron como rescatistas.
🙏 Y quizá por eso su frase está provocando tanta reacción: cuando hay una vida en juego, ¿hasta dónde deben llegar los protocolos antes de convertirse en un obstáculo?