El restaurante Las Gaviotas tiene tradición desde 1978 en el puerto de Acapulco, en Playa Diamante y Playa Bonfil, y desde hace un año abrieron la sucursal de Guadalajara. Los platillos de mariscos que preparan aquí llevan recetas de aquella costa e incluso, notará en sus propietarios el acento característico. Lo primero que destaca, es el uso del róbalo en su especialidad, pescado a la talla, lla
mado así porque se talla para aderezarlo y porque viene de acuerdo a la medida del hambre del comensal, es semejante al pescado zarandeado pero con una preparación y cocimiento diferentes. No tiene espinas y puede consumirlo con facilidad, por ello los niños lo pueden comer con toda seguridad. Utilizan también el camarón de Castilla en sus preparaciones, al mojo de ajo y a la diabla, con una diferencia notoria en sabor, como platican sus propietarios. Uno de los platillos emblemáticos es la Botana 59, un plato amplio con porciones de camarones al mojo de ajo, pulpo a la diabla, sopes estilo Acapulco y empanadas de pescado. La historia de esta entrada es curiosa, en el restaurante de Acapulco llegaban a cenar, en las cuatro horas que tenían de descanso, el capitán y sobrecargos del vuelo 118 de Aeroméxico con trayecto Tijuana-Guadalajara-Acapulco. El capitán pedía un plato con todos los platillos, que en realidad se convertían en dos recipientes para saciar el hambre de los tripulantes. Siempre lo solicitaban, por ello lo bautizaron 118 y al dividirlo en dos, 59 es la porción de un recipiente para cuatro o cinco personas. El queso de los sopecitos, el adobo y la sal, que se deshace de inmediato al triturarla con los dedos, también provienen del puerto, cuyo sabor cambia las recetas ya conocidas. El lugar es amplio, con área de juego para niños, cuatro pantallas de televisión, e incluso un apartado para los jóvenes donde pueden jugar Xbox Kinect.