22/10/2024
Entre muchas formas de vender, las principales y más ejecutadas a nivel mundial son:
1. En serie, que implican volumen de venta altos, problemas en el control de calidad, pago de una alta nómina de personal y margen bajo de ganancia...todo ello conlleva a qué el cliente internalice "la cantidad" como lo correcto, pues paga un precio que percibe como justo.
2. En forma artesanal, que implica bajo volumen de venta, sin problemas de control de calidad, pago de una reducida nómina de personal y un alto margen de ganancia...todo ello conlleva a que el cliente internalice "la calidad" como un privilegio, pues paga un precio que percibe como caro.
Yo, en mis 2 emprendimientos, a saber: Transporte Inteligente Programado 2014-2019 y Venta de Comida Rápida 2019-2024, escogí siempre la segunda forma de vender mi servicio o productos, a sabiendas que tenía el talento necesario para ofrecer calidad y personalización, pero, he notado que la idiosincrasia del carmelita (que es el cliente que necesito porque no es golondrino), es poco receptiva con la comida extranjera y quizás su poder adquisitivo coadyuve a no romper con su tradicionalismo al comer, en cambio, el venezolano (lógico) y el mexicano de otras partes de México, que vienen acá a trabajar e impulsar la economía de la isla, si valoran mis productos; cosa que se agradece; y eso es lo que me permite subsistir hasta los momentos; aunque muy precariamente; con poco margen de venta, pero, no todo es felicidad, a lo largo de estos años, me he dado cuenta qué estos últimos tiene su talón de aquiles, pues son golondrinos al doble, primero los migran constantemente en sus trabajos y segundo la mayoría quieren visitar un establecimiento público y tener ese contacto directo, con el buen servicio que reciben sólo para llevar, pero, que tiene un costo extra. En este último punto, siempre asomo como ejemplo dos pizzerías con mucha publicidad y muy conocidas en Carmen:
1. Ubicada en la Periférica Norte, que siempre está full, obvió por su precio, pero, que no da servicio de delivery y siempre veo un montón de motomandaditos esperando afuera.
2. Ubicada en Plaza Palmira, que no siempre está full, obvió por su precio, pero, que si ofrece delivery, porque claro ya va incluido en el precio.
Toco estos dos ejemplos nada más; hay muchísimos en la isla; porque, veo con preocupación, que el carmelita se acostumbró a la bonanza de la isla de principios de siglo21, donde cualquier chancarro ofrecía delivery gratis, parece que se quedaron estáticos, no quieren aceptar que la isla vive momentos difíciles económicamente hablando; qué la gasolina triplicó su precio en lo que va de siglo; qué quien le da delivery gratis, es porque ya está contenplado su costo, bien sea con baja calidad o precio extremadamente alto.
A veces, me hace bien desagogar mi impotencia, al saber qué le he puesto un chingo en lo que hago, porque mis productos son de extrema calidad y todavía a tantos años de mi emprendimiento en las redes, no logro hacerme de un nombre, de despertar esa chispa culinaria en las personas originarias de la isla; que son las que yo necesito para surgir; que sólo se limitan a dar like y nunca se atreven a comprar mis productos, quizás porque les parece caro, con poca cantidad, sólo doy un aderezo o no les obsequio el domicilio gratis.
Para finalizar, soy de buen comer, me gusta mucho la comida árabe, italiana, española, china, libanésa, tailandésa y las tlayudas mexicanas, pero, no porque sea comida cara me privó de consumirla, aunque sea una vez a la cuaresma...soy de los que piensa, que todo en extremo es contraproducente. Al final, el que regala su trabajo, todos los días le entrará dinero, pero, su ínfimo margen de ganancias no le permitirá subsistir dignamente y mucho menos prosperar a corto o mediano plazo. Gracias por perder su valioso tiempo en leerme.
Que así sea