11/05/2025
Cafe Loco, un pedazo de alma junto al lago Atitlán
12 años y 11 meses,
4,424 días
106,176 horas
El 29 de marzo de 2013,
aunque éramos inexpertos, torpes, y no sabíamos hablar ni entender bien el español, con un corazón más ardiente que cualquiera, así comenzó la historia de Cafe Loco.
En este lugar mágico y hermoso, junto al lago Atitlán, conocimos a las personas más cálidas y sinceras que jamás habíamos encontrado en ningún otro rincón del mundo.
Reímos juntos, lloramos, sufrimos y nos levantamos una y otra vez, apoyándonos en los hombros del otro en cada paso del camino.
Aquí aprendimos sobre la vida, entendimos el mundo, y descubrimos el verdadero amor.
Cafe Loco nunca fue simplemente un lugar para nosotros.
Fue nuestro segundo hogar, nuestro maestro de vida, y un pedazo de alma que vivirá para siempre en lo más profundo de nuestro corazón.
Algunas personas pasaron solo por un momento, otras se fueron para siempre, y algunas regresaron a este lugar una vez más. Nosotros siempre los esperábamos aquí, con el mismo calor, con la misma firmeza.
El lugar donde tú estuviste, ese lugar era Cafe Loco.
Queríamos que este lugar, como un árbol de raíces profundas, fuera siempre un refugio tranquilo,
un lugar al que pudieran regresar cuando lo necesitaran.
Sin embargo, por nuestras limitaciones,
Cafe Loco en Guatemala cerrará sus puertas este mes de mayo.
Con todo el amor que recibimos aquí, nos proponemos compartirlo nuevamente,
en otro lugar, con una nueva cara de Cafe Loco.
Durante estos 13 años, nunca recibimos “clientes”.
Jamás fuiste un cliente para nosotros.
Tú eres nuestro orgullo,
la prueba viva de que realmente vivimos.
A ti, que nos regalaste recuerdos tan hermosos, brillando intensamente en los años más ardientes y apasionados de nuestra juventud, te damos las gracias desde lo más profundo de nuestro corazón.
Siempre estarás con nosotros.
Eres Siempre Cafe Loco.
Con todo nuestro amor y abrazo