22/06/2026
¿Sabías que...
En esta bella tierra, las almendras no son un fruto nativo, pero no por eso los colonizadores iban a privarse del delicioso mazapán. Las confiteras de estos lares empezaron a elaborar el mazapán CON PEPITORIA.
Como nos cuenta Maria Elena Schlesinger en su columna de El Periódico (del 25 de febrero del 2019) “Durante la época de la colonia, el poblado de Amatitlán fue muy importante, no solo como ruta obligada de la costa a la ciudad de Santiago, sino especialmente por los cuatro ingenios y trapiches de azúcar que fundaron los padres dominicos en la región: Molino, Donis, El Rosario y la Compañía .
A diferencia de la dulcería que se desarrolló en la ciudad de Santiago, asociada a la conventual: manjares hechos a base de leche cocida, yemas horneadas, mieles de abeja y claras súper batidas en forma de suspiros y turrones, platillos muy sofisticados y exquisitos, la dulcería amatitlaneca tiene su gracia y encanto por ser más azucarada y vasta, en donde el ingrediente primordial y más sensible es el azúcar y sus derivados, como la rapadura o piloncillo y las mieles muy negras de caña, logrando platillos muy dulces mezclados con coco, naranja, piña, ajonjolí, pepita o pepitoria, por ejemplo”.