05/06/2026
El primer restaurante nació en París por culpa de un caldo.
Sí, suena raro, pero la historia tiene bastante sentido.
En 1765, un cocinero llamado Boulanger empezó a servir unos caldos de carne a los que llamaba “restaurants”, porque venían del verbo francés “restaurer”, que significa restaurar o recuperar fuerzas.
Vamos, que aquello no era una carta con nombres largos ni platos para hacerse el interesante. Era bastante más directo: venías con el cuerpo flojo y el estómago pidiendo ayuda, y te ponían algo caliente delante.
Lo mejor es que Boulanger colgó un cartel en latín que venía a decir: “venid a mí los que tengáis el estómago cansado, que yo os lo arreglo”.
Muy humilde no era, pero a nivel marketing hay que reconocer que el hombre sabía lo que hacía.
Y de ahí viene la palabra restaurante. De la idea de que alguien puede darte de comer para que salgas mejor de como entraste.
En Casa Laureano esa parte la entendemos bastante bien.
Llevamos más de 50 años haciendo eso, poniendo comida en la mesa para que quien viene de ruta, de trabajo, de viaje o de un día torcido salga con otra cara.
Y ahora, además, ya estamos preparando las Jornadas de Primavera para final de mes.
Todavía no vamos a contarlo todo, pero sí podemos adelantar algo. Vienen platos pensados para esta época, con el sello de la casa y con esa forma nuestra de entender la cocina tradicional.
Así que de momento quédate con la curiosidad.
Todo empezó en París con un caldo, pero en 2026 eso ha cambiado mucho y en esta casa mantenemos las recetas de antes, la tradición, para que, si quieres restaurar fuerzas en condiciones, sepas dónde tienes que llamar.
Casa Laureano. Más de 50 años sirviendo Asturias, plato a plato.
📍 Calle Doctor García Miranda 23 y 30, Teverga
📞 Reservas: 985 76 42 13
🌐 www.restaurantecasalaureano.es