08/10/2025
El panadero, artesano de la noche,
cuando el mundo duerme, él ya está despierto.
Con harina en las manos y fuego en el alma,
forja el pan de cada día, con sudor y calma.
Su jornada es larga, su labor es constante,
desde el amanecer hasta que el día se agote.
Mientras otros descansan, él trabaja sin pausa,
para que en cada mesa haya un pan que cause pausa.
Su hogar espera, su familia también,
pero el panadero está allí, donde su deber lo lleva.
Con cada corteza crujiente y cada miga suave,
hay un pedazo de él, un esfuerzo que no se describe.
Así que cuando disfrutes de ese pan fresco,
piensa en el panadero, que trabajó por ti con esmero.