16/07/2026
Después de casi 23 años... solo podemos decir una cosa: GRACIAS
Hay decisiones que nunca son fáciles. Y esta, sin duda, es una de ellas.
Después de casi 23 años compartiendo nuestro día a día con vosotros, queremos contaros que el próximo 1 de agosto el Bar Javi'er cerrará sus puertas.
No es una despedida por jubilación. Es, simplemente, el momento de poner el punto final a una etapa que ha sido maravillosa, intensa y muy importante para nuestra familia. Durante todos estos años hemos vivido al ritmo del bar, entregándonos en cuerpo y alma. Ahora sentimos que ha llegado el momento de vivir una nueva etapa, con la misma ilusión con la que un día empezamos esta aventura.
Cuando llegamos, hace ya casi 23 años, lo hicimos llenos de ilusión, con muchos sueños y con las ganas de sacar adelante un proyecto en el que creíamos de verdad. Lo que nunca imaginamos fue que aquel sueño acabaría convirtiéndose en una parte de nuestra vida y en una gran familia.
Entre estas paredes hemos compartido risas, celebraciones, confidencias, momentos inolvidables y también días difíciles. Y, en todo ese camino, nunca hemos estado solos.
Muchos entrasteis por primera vez como clientes, pero con el paso del tiempo os convertisteis en amigos y, para nosotros, en familia. Habéis estado a nuestro lado en los buenos momentos y, especialmente, en los más complicados. Nos habéis dado vuestra confianza, vuestro cariño y el apoyo que tantas veces nos ha dado fuerzas para seguir adelante.
Cada café servido, cada caña compartida, cada conversación en la barra, cada brindis y cada sonrisa forman parte de una historia que llevaremos siempre con nosotros. Por todo ello, solo podemos deciros una palabra que se queda pequeña para expresar todo lo que sentimos: gracias.
Gracias por elegirnos durante todos estos años. Gracias por confiar en nuestra familia. Gracias por hacer del Bar Javi'er un lugar lleno de vida, de recuerdos y de personas maravillosas. Sin vosotros, esta historia nunca habría sido la misma.
Nos marchamos con el corazón lleno. Lleno de recuerdos, de momentos compartidos y, sobre todo, del cariño que nos habéis regalado durante todos estos años. Porque esto no es un adiós, sino un hasta luego. Estamos seguros de que seguiremos encontrándonos en los bares.
Porque los bares cierran sus puertas, pero los recuerdos nunca bajan la persiana.
Familia González Rodríguez