29/12/2022
Hoy me adelanto para decir gracias y hasta siempre a un restaurante y una familia que será historia de este pais y del universo gastronomico.
Corría el año 98 cuando llegue a oiartzun , al caserío garbuno , al restaurante zuberoa en el barrio de iturrioz. Recuerdo los nervios y las ganas de tomar mi primer contacto con la alta gastronomía .
Por aquel entonces zuberoa era , siempre lo fue, un referente. Estaba en boca de todos . Las sensaciones que tuve desde el principio es que te hacían sentir bien , importante dentro del equipo, en definitiva que aquello era una familia . Para un joven como yo estar en un dos estrellas y trabajar al lado de Hilario todos los días era un privilegio. Bueno con todos los que allí estaban. Me gustaría nombrar a todos pero alguno se me olvidaria.
No me quiero extender mucho solo expresar mi enorme agradecimiento hacia una persona que me enseñó lo que es el sacrificio, la constancia, la regularidad, la pasión y el amor por un oficio que muy pocos tienen y sienten como lo siente Hilario. El olor de aquella cocina ,de sus productos siempre de temporada, de los caldos , de los guisos que solo él sabe hacer .el recuerdo de esa cocina de carbón y de su madre y tía merodeando siempre . Que tiempos .
Gracias familia arbelaitz por haber formado a tantos y tantos cocineros . Ahora os toca descansar y disfrutar de la vida y del tiempo sin mirar al reloj
Gracias maixu y hasta siempre. 🙏🙏🙏