29/04/2018
Ayer, sábado ha sido todo un honor poder celebrar con todos los parroquianos el FIN DE UNA ERA. Se nos ha jubilado el gruñón de la cocina del metro cuadrado.
Sólo quiero con estas palabras, agradecer a todos los que a lo largo de estos 21 años han compartido su vida con nosotros, a los que se fueron por el camino y a las nuevas generaciones que se han criado ahí... todo lo que escriba es poco...si esos muros hablaran...
Ayer fue un día muy emotivo, sentimientos contradictorios florecían durante la jornada...por un lado piensas POR FIN SE COGE VACACIONES EL VIEJO y por otro lado SIENTES UN VACÍO...se despiden de tí como si no hubiera un mañana, y realmente es verdad...qué va a ser de las tertulias matutinas cuando ni el sol ha asomado por el horizonte, qué va a ser de esos gritos mandando a la mi**da a todo hijo de vecino...en fin muchos recuerdos, batallitas y batallas, arduo sacrificio que ha dejado huella, noches sin dormir o durmiendo entre manteles y cajas de cerveza durante los Moros y Cristianos, logística precisa para una infraestructura minúscula…logros, fracasos, risas, llantos, recuerdos…muchos recuerdos y conversaciones memorables…mucho trabajo, sudor y sacrificio QUE SIN VOSOTROS, CLIENTES Y MUCHOS FAMILIA YA…no hubiera sido posible.
GRACIAS MIL GRACIAS a todos y cada uno de vosotros, habéis hecho FELIZ A UN HOMBRE que siempre a disfrutado viendo al cliente cómodo y haciendo que esa fuera su casa o al menos intentando atenderle de la mejor manera posible aunque sea ladrando.
gracias nuevamente y de todo corazón por los regalos y homenajes que le habéis brindado a Antonio...os lleva a todos en el corazón y los recuerdos que guarda con cada uno de vosotros nos los olvidará jamás.
NOS VEMOS AL OTRO LADO DE LA BARRA!
Gracias.