02/09/2026
Ya son un clásico de Laredo. Y eso, en una casa como la nuestra, no se consigue de un día para otro.
Hace años que el pan bao se coló en nuestra barra y, visto lo visto, vino para quedarse: con cangrejo de mar, con panceta y cebolla roja o con morcilla y huevo de codorniz.
Tres bocados, tres maneras de darse un homenaje y un problema bastante serio: es difícil pedir solo uno.
Perfectos para tapear, para abrir boca o para ese «ponme algo mientras decidimos» que, en Madrid, sabemos perfectamente que significa empezar a comer como Dios manda.
Los baos de Taberna Laredo. Ya no son una novedad. Son de la familia.