07/03/2026
Hoy celebramos el Día de la Mujer y no puedo evitar pensar en las que me trajeron hasta aquí.
Mi abuela Timotea, heladera en Algeciras.
Mi abuela Luisa, ama de casa y trabajadora del campo.
Mi madre, M Carmen, capaz de hacerlo todo: ayudar en la heladería, sacar adelante la casa, ser consejera, esposa, madre, amiga, hija y cuidadora.
Mujeres fuertes, discretas, incansables. De las que no buscaban reconocimiento, pero lo merecían todo.
Por ellas, y por tantas otras, me emociona sentirme parte de este ranking mundial de heladeras que han hecho algo diferente en su negocio.
En los últimos años el número de mujeres que no ha dejado de crecer. Chefs y profesionales, compañeras de profesión que aportan una mirada distinta al oficio: desde la gestión del negocio y la imagen de marca hasta nuevas interpretaciones de la tradición, la innovación y la investigación en ingredientes.
Con ellas, la tradición gana algo precioso: una dimensión emocional y familiar que reivindica nuestras raíces y rompe, poco a poco, la antigua hegemonía del obrador.
Y gracias también a ellas, la innovación ya no vive solo en el producto o en la técnica. Ahora se expande hacia la experiencia del cliente, el interiorismo, el packaging y la forma en que contamos quiénes somos.
Hoy quiero celebrar a todas esas mujeres heladeras que están cambiando el oficio.
Y, sobre todo, a las que me enseñaron a amar este mundo.
¡Viva el talento femenino! 💙🍦