23/09/2013
Rincón la cueva.
La cocina granadina.
La Gastronomía granadina es muy variada debido en buena parte a la mezcla cultural que a lo largo de los siglos ha arraigado en las costumbres de los lugareños. Recetas que han pasado de madres a hijas y que hoy en día se han rescatado y se ofrecen en los mejores restaurantes como muestra inequívoca de la grandeza y riqueza de la cocina granadina.
La cocina típica granadina tiene una gran herencia árabe, en la que destacan los sabores agridulces, el uso de variadas especias como el clavo, la canela o el comino, la miel o las carnes al ajillo.
Al ser Granada tierra de grandes contrastes, vega, mar y montaña, hace que su gastronomía sea tan apetitosa y variada con platos típicos, elaborados con los productos frescos de su huerta, como es el gazpacho, las habas fritas con jamón, la pipirrana o las berenjenas fritas con miel o la tan famosa tortilla del Sacromonte.
Olla de san Antón
En invierno y como reconstituyente, una buena Olla de San Antón, haciendo alarde del tan famoso dicho “del cerdo….hasta los andares”.
La Alpujarra destaca por sí sola, no solo por su turismo rural sino por su gastronomía. Mundialmente famoso es el jamón de Trevelez, curado con el frío de la cotas más altas de la zona y que se obtiene del cerdo blanco. Este producto en los últimos años ha conseguido hacerse un sitio destacado incluso en mercados tan difíciles como es el japonés.
Imposible visitar la comarca y no comer su plato más típico: el plato alpujarreño, patatas a lo pobre acompañadas de huevos fritos, lomo, chorizo y morcilla regados de un buen vino de Albondón.
Desde la Costa Tropical hasta la mesa, unas exquisitas y frescas gambas de Motril a la plancha o jugosos pescados horneados a la sal como son el sargo, la lubina o la dorada. Infinitamente delicioso un buen espeto de sardinas y una jarrita de cerveza en el chiringuito a pie de playa. El microclima de la costa favorece cultivos de frutos tropicales como el aguacate, la chirimoya, el mango o la guayaba, así como de la caña de azúcar, materia prima del soberbio ron pálido de Motril.
Otras variantes de estos platos son las migas de matanza de Puebla de Don Fadrique, las gachas de maíz de Huéneja y las gachas de mosto de Montefrío. Desde la zona del Altiplano, pueblos trogloditas con una cocina muy peculiar. Son famosas sus gachas picantes, las migas de pan, el cordero segureño y el choto al ajillo.
Acompañando siempre a la comida y por aquello de que la esencia de la comida es el jugo que queda en el plato, un buen pan para mojar como es el de Alfacar, elaborado con el agua de sus manantiales.