11/06/2026
Hay sabores que saben a Galicia desde el primer momento.
Como una buena tortilla en el centro de la mesa.
La que llega humeando, se corta despacio y hace que todos alarguen la mano casi al mismo tiempo. La que acompaña una conversación sin prisas, un Ribeiro bien fresco y esas sobremesas que siempre duran más de lo previsto.
Porque en Galicia, comer nunca fue solo comer. Es compartir. Es picar de aquí y de allá.
Es decir "coge otro trozo" aunque ya quede poco.
Y si hay un plato que nunca falta cuando la mesa se llena de familia y amigos, ese es la tortilla.
Sencilla. Honesta. De las que siempre apetecen.
Así son las cosas en A Feira do Pulpo.