24/07/2025
✅ Por alusiones y de interés público.
A quien desde su cargo público no ha parado de atacar un proyecto legítimo
En relación con las recientes declaraciones del Sr. Consejero, y en ejercicio del derecho de réplica, me veo en la obligación de responder con la claridad y firmeza que exigen los hechos y el respeto a la verdad.
Durante más de 24 años se han venido prorrogando concesiones de ocupación del dominio público sin título habilitante alguno. Concesiones que, según la legislación vigente, requieren de autorización expresa y previa, tal como establece el Reglamento de Costas y la propia Ley de Costas. Sorprende, por tanto, que se pretenda ahora dar lecciones de legalidad desde una posición institucional que ha tolerado, si no impulsado, esta situación de irregularidad.
Desde el momento en que tuvo conocimiento de que un trabajador, en concreto Amin, desarrollaba su actividad laboral en nuestro chiringuito, no ha cesado en su afán de desprestigiar y desacreditar un proyecto levantado con enorme sacrificio y esfuerzo colectivo. Es una persecución constante desde el año 2020 que evidencia una animadversión personal más que una preocupación por la legalidad o el interés público.
Por recomendación de nuestros asesores jurídicos, hemos mantenido una actitud de prudencia, esperando que sean los tribunales quienes se pronuncien. Pero no podemos permanecer en silencio ante la continua difusión de medias verdades y falsedades completas. Se ha llegado incluso a afirmar públicamente que hemos renunciado voluntariamente a la concesión, cuando lo cierto es que fue la propia Administración la que frustró el procedimiento.
El colmo del despropósito es que se utilicen imágenes del estado actual de abandono del chiringuito para justificar la narrativa de una renuncia que jamás existió. La concesión actual fue otorgada en septiembre de 2024. Todo lo anterior carecía de amparo jurídico, por mucho que ahora se intente maquillar ante la opinión pública, por supuesto salvo prueba en contrario que se aclarará por la justicia, hemos estado en silencio pero el señor VILLENA no para de atacar y atacar.
La justicia deberá dilucidar todas estas cuestiones. Pero mientras tanto, ruego respeto. Respeto a quienes hemos trabajado honradamente. Respeto a la verdad. Y respeto al Estado de Derecho, que no puede estar sometido al capricho o al relato interesado de ningún cargo político.
Señor VILLENA dejenos en paz, le sale muy barato acusar, ojalá se haga justicia y se demuestre toda la verdad, no politice más nuestro nombre y dedíquese a solucionar los problemas de la ciudad y no a reventar la imagen de gente que no tenemos nada que ver en política.
Por supuesto lo podemos hacer mejor o peor, pero sus batallas personales con el Señor Azmani, en sus ámbitos de aplicación.
No somos personajes públicos para que esté manchando nuestro trabajo.
Rogamos respeto e igualdad en el trato y en las formas, es público y notorio que no hemos sido tratados de la misma forma que a otros concesionarios y que por supuesto les deseamos la mejor suerte del mundo porque sabemos el sacrificio que hay detrás.
Pero basta Ya, dejé de instrumentalizarnos en sus batallas públicas.