17/11/2024
Veo con alta preocupación a muchas personas de un nivel de análisis y capacidad critica, entrar en una fase de duda sobre cómo actuar ante figuras autoritarias, populistas, con un claro sesgo fascista y antidemocrático tal como quien hoy está en Zapote.
Llegan a la ingenuidad de pensar, de manera hasta conformista, en que "ya le queda poco tiempo en el cargo", como si con ello fuera a desaparecer este estilo de hacerse con el poder y ejercer el gobierno de nuestro pais. Nada más lejos de la realidad.
Así a quedado demostrado tanto en europa, como EEUU y América del Sur. Estos personajes no son ningún accidente de nuestra democracia. Son de forma clara y articulada, componentes de una estrategia construida y alimentada desde grandes grupos de poder que ven en los Estados, sus instituciones, los recursos naturales de nuestros paises, un botín de gran interés el cual han codiciado por décadas.
Aprovechando los errores de los partidos y movimientos fundadores de las jóvenes democracias, estos grupos que habian estado esperando de forma paciente su momento, han encontrado un pueblo insatisfecho por las múltiples necesidades no satisfechas por las democracias recién instaladas (en política e historia política, 200 años es apenas un breve espacio de la vida de una sociedad).
Antes de acudir al perfeccionamiento de los sistemas democráticos, estos grupos han vendido una propuesta salvadora a grandes sectores populares insatisfechos por las promesas no complidas por la democracia y otros frustrados ante las promesas no alcanzadas o hasta teaicionadas por los movimientos transformadores populares (caso de las luchas revolucionarias como las vividas en El Salvador con el FMLN o Nicaragua con el FSLN para mencionar solo fos casos). Se presentan bajo una suerte de nuevo "mesianismo" en el que combinan preceptos religiosos con estilos altamente autoritarios, se colocan como la única opcion salvadora de las mayorías.
Estos personajes, enarbolan una tesis de Mesías, salvadores y únicos poseedores de la verdad y las respuestas. Y los sectores populares se someten bajo su protección, mientras ellos mismos y sus verdaderos mandantes, van construyendo el camino para hacerse con el poder, las instituciones, los bienes y servicios públicos, las riquezas naturales, que van poniendo al servicio y en manos de capitales transnacionales y los de ellos mismos y sus aliados de los grandes capitales nacionales.
En su estrategia, el pueblo humilde que los sigue con genuina esperanza, son solo una herramienta mas para legitimarse como salvadores y demócratas, bajo la consigna ideológica de ser patriotas y salvadores de lo mas sagrado, la Patria. Mientras el pueblo los legitima, ellos van vaciando el estado de la democracia, las instituciones y políticas sociales y distributivas, de los derechos humanos en general y los más básicos como la educación la salud y la seguridad social.
La promesa a sus seguidores, es que todo ello es necesario para "sanear" lo que se hizo mal, con la esperanza de que habrá un cambio que será mejor para todos. En esa lógica, el sacrificio se vende como bendición, como necesario para, entre todos, salvar la patria y por tanto, el pueblo será salvado junto a su Mesías y redentor.
Al final, se destruyen 200 años de inversión en institucionalidad publica, se privatizan los derechos y los recursos naturales , se otorgan los bienes a los verdaderos gestores de esta estrategia, y se quita la conciencia y la capacidad de reacción por parte del pueblo que seguirá esperando soluciones que nunca llegarán, y haciendo sacrificios por la promesa que nunca fue real.
El triunfo de Trump, los intentos de golpe de estado a Lula a Petro, a Xiomara, son solo ejemplos de que no estamos ante un fenómeno pasajero . Urge tomar acciones ante una arrematida global del fascismo y la ultra derecha, contra todas las conquistas civilizatorias.