12/06/2026
Hoy recibí mi título, pero más que un logro académico, representa años de esfuerzo, sacrificio y perseverancia.
Hace siete años apenas tenía octavo año aprobado. A mis 40 años decidí volver a estudiar impulsada por mi esposo, mientras emprendíamos lo que hoy llamamos Coco De Rasta - Comida Casera Estilo Caribeño trabajaba y seguía siendo mamá. No fue fácil. Hubo noches sin dormir, momentos de cansancio, dudas, miedo y muchas veces sentí que no tenía tiempo para mí porque primero estaban mis hijos, mi familia y las responsabilidades del día a día.
Por eso hoy quiero hablarles especialmente a todas las mujeres que me han felicitado y que, en algún momento, han pensado: "Yo no podría hacerlo".
Sí pueden.
No importa la edad que tengan, no importa cuánto tiempo hayan pasado poniendo los sueños de otros antes que los suyos, no importa si sienten que empiezan tarde. Tarde es rendirse; tarde es dejar de creer en ustedes mismas.
Yo tampoco tenía todas las ventajas. Como muchas mujeres, estaba ocupada sobreviviendo, trabajando y sacando adelante a mi familia. Pero un día decidí dar el primer paso. No porque fuera fácil, sino porque entendí que mis sueños también merecían una oportunidad.
No esperen sentirse listas. Empiecen con miedo, con dudas, cansadas si es necesario, pero empiecen. Porque la confianza no aparece antes de dar el paso; aparece después de haberlo dado una y otra vez.
Si una mujer de 40 años, mamá, empresaria, trabajadora y con miles de responsabilidades pudo regresar a las aulas y llegar hasta aquí, ustedes también pueden alcanzar eso que tanto desean.
Hoy no celebro solamente una graduación. Celebro haber demostrado que los sueños no tienen fecha de vencimiento.
Y si este mensaje logra que una sola mujer se atreva a empezar, entonces todo el esfuerzo habrá valido aún más la pena.
Gracias por cada felicitación y por acompañarme en este momento tan especial. ❤️