05/11/2020
Él es William Harvey, el médico inglés que descubrió la circulación de la sangre.
Antes de eso se sostuvo, por casi 1500 años, desde la época de Galeno, la teoría de que la sangre se generaba ininterrumpidamente en el hígado, producto de los alimentos y que luego ingresaba en el corazón donde se calentaba para salir por la venas y no por las arterias.
William Harvey, médico del Rey Jacobo I, llegó a la conclusión de que el corazón no calentaba la sangre sino que la bombeaba. Sabía por el anatomista Girolamo Fabrizi d'Acquapendente, que las venas tenían válvulas y notó entonces que éstas ayudaban a que la sangre volviera al corazón completando todo un circuito de circulación sanguínea.
Hizo sus investigaciones antes de la invención del microscopio, por ello no sabía cómo la sangre pasaba de las arterias a las venas, sin embargo suponía que ocurría debido a estructuras muy pequeñas que no podían verse.
Tenía razón, éstas estructuras se denominan capilares, el tipo más pequeño de vaso sanguíneo.
El revolucionario descubrimiento fue presentado por primera vez a los miembros del Royal College el 17 de abril de 1616, hace 404 años y luego en 1628, Harvey plasmó sus ideas y observaciones experimentales, en latín, en un libro de 72 páginas y tosca impresión, conocido como "De Motu Cordis".