31/10/2022
Soy una hija de Su Costa de la segunda generación, viví mi infancia en esta institución familiar en la que aprendí muchos valores. Por eso hoy quiero compartirles nuestra historia, una historia de mar, pescadores, sueños, solidaridad, amistad y oportunidades. Todo comienza en Tagachí, a orillas del río atrato, donde nace el pescador Libardo Asprilla, mi papá, quien a sus escasos 7 años capturó su primer pez que fue la principal fuente de inspiración para fundar su empresa en 1992; en el centro histórico de Bogotá.
Pero él no lo logró materializar su sueño solo, pues contó con el apoyo de mi mamá, Ligia Morales, quien siempre ha estado incondicionalmente en todos sus proyectos; salía de su oficina a medio día para dedicarse a atender a los clientes a la hora del almuerzo y aportaba todo su sueldo para invertir en el restaurante. También contó con el respaldo de sus hermanos Asprilla, primos Romaña, sus amigos y compañeros de trabajo de Bancomercio quienes eran los principales clientes del restaurante.
Los platos de Su Costa son producto de nuestras tradiciones y conocimientos ancestrales. El primer Chef, Eduardo Quiñones, combinaba el conocimiento ancestral en la preparación de pescados y mariscos- que aprendió en su tierra (Tumaco-Nariño)- con los conocimientos técnicos adquiridos en su proceso de formación en el campo de la gastronomìa. De igual manera, hoy mis tías aplican las enseñanzas de nuestras abuelas y abuelos de Tagachí para la innovación de recetas y sabores.
Es hermoso ver que Su Costa también fue un centro de educación y formación para mis primitos, pues todos los días se encontraban para aprender cosas nuevas y jugar juntos. Pero nuestra mayor fuente de inspiración son nuestros clientes, tenemos clientes que se han convertido en nuestros amigos de toda la vida que nos inspiran a que cada día seamos mejores. De hecho, nos aportaron ideas para seguir creciendo e inspirando a otras personas. Por eso, celebramos la vida de nuestros clientes más fieles con almuerzos gratis el día de su cumpleaños.
Su Costa más que un restaurante es una familia y una institución inspiradora en la que no sólo crece el restaurante sino también su gente. Pues, además de ser un centro de relacionamiento familiar; ha servido como plataforma económica, técnica y educativa para que todos y todas alcancemos nuestras metas profesionales y de emprendimiento. Olga, una de las mejores meseras que ha tenido Su Costa creó su propio restaurante en el barrio Santa Lucía. Nicolás Parra también lo hizo en el barrio Quirigua, a partir del conocimiento gastronómico adquirido.
Jaime Morales- quien era el jefe de almacén- inició su emprendimiento para la distribución de aceite y hoy es uno de los proveedores del restaurante. Yefer Asprilla, quien fue mesero y administrador de Su Costa y también es pescador, hoy tiene un PhD en Ingeniería Civil. Wason Rentería, siendo mesero de Su Costa llegó a ser uno de los mejores jugadores de fútbol profesional en Colombia. Entre muchos otros miembros de esta gran familia que han logrado sus sueños de la mano de esta institución, incluyéndome. Puede que Su Costa no esté presente en un local comercial, pero sí dejó un legado importante en la ciudad de Bogotá.
Lusimar Asprilla Morales