CATER FAST

CATER FAST Servicio de comida rápida higiénicamente elaborada de hamburguesas y sandwiches

Preparate para nuevas sorpresas!!!!!
21/07/2023

Preparate para nuevas sorpresas!!!!!

16/02/2023
12/02/2023

Cómo Saber Si la Cocina Es tu Vocación

En la Argentina, en solo tres décadas, el interés por estudiar una profesión que hasta ese momento solo estaba reservado a las amas de casa que querían demostrar sus habilidades culinarias frente a familiares y amigos, en un contexto de estabilidad económica en la cual un solo salario bastaba para abastecer sin grandes contingencias a todo un hogar, ha dado origen a la formación casi desmesurada de institutos y escuelas de gastronomía, en las que centenares de alumnos pugnan por adquirir los suficientes conocimientos que les permitan abrirse camino para desarrollar una profesión, de la cual se tiene mala información y se cree que sin grandes estudios y con algún esfuerzo económico, les permita obtener una salida laboral.

Este fenómeno tiene dos vertientes muy destacadas que han llevado a que la gastronomía se haya convertido en un tema de tanta actualidad y donde mucha gente joven cree encontrar la panacea a sus demandas económicas.

En primer lugar, el origen de este crecimiento se debe en gran medida a los medios de comunicación que han instalado en la sociedad una nueva forma de espectáculo cuyos contenidos giran alrededor de las habilidades, simpatía y popularidad de ciertos profesionales de la gastronomía que desparraman conocimientos culinarios, fenómeno que ayuda en gran medida, a que muchos jóvenes se dejen influir por estos gurúes de los fogones.

La segunda motivación está
relacionada con el sistema educacional del país, cuya preparación en los niveles primarios y secundarios deja mucho que desear. Ante la imposibilidad de acceder a una carrera universitaria cuyas exigencias de ingreso se hacen dificultosas, el postulante opta por estudiar una carrera más distendida, sin tener la certeza de que esa sea su verdadera vocación, y nuevamente desde el desconocimiento de lo que conlleva estudiar gastronomía

Habrán muchas otras razones por las cuales elegir esta profesión, pero lo que debe quedar claro, es que ser cocinero requiere sacrificio, honestidad intelectual, pasión por este arte y mucho amor hacia los demás.

Los antiguos griegos dividían a los sentidos en mayores y menores. La vista y el oído entraban en la primera categoría; el gusto, el olfato y el tacto en la segunda. De la misma manera, el arte estaba condicionado a esta división sensorial, adjudicando a la vista y al oído disciplinas tan concretas como la arquitectura, la escultura, la pintura, declamación (dentro de la cual se encuentra la literatura y la poesía), la danza y la música. La gastronomía, integra una de las artes menores entre las cuales también está, la perfumería.

Todas las artes son bisensoriales con excepción de la gastronomía que reúne a los cinco sentidos, razón por la cual, me atrevo a decir, que es el arte más completo de todos los existentes, si a priori entendemos por arte, la capacidad humana de crear o realizar un producto de resultados estéticos capaz de transmitir un goce espiritual y material.

El placer espiritual es inherente a toda obra de arte, el que recurre a la emoción y al sentimiento, pero el material, es exclusivo del arte gastronómico que de manera integral reúne todas esas cualidades sensoriales a las que me he referido antes.

El pan, ese sencillo y ancestral alimento que el hombre ha concebido para su subsistencia, es el máximo referente para afirmar que gastronomía es el arte más elaborado y completo. Cuando tomamos una pieza de pan recién horneada para romper su textura crujiente desprendiendo de su interior el aromático v***r acumulado durante la cocción y al degustarlo, nos arrebata con su sabor, es que estamos frente a una obra de arte consumada.

Pero la obra de arte tal como la concebimos desde su definición, no lo será, si no interviene la mano del artista, cuyo máximo hacedor en la gastronomía, es el cocinero.

Casi todos los grandes artistas, académicos O autodidactas, han concebido sus obras a través del aprendizaje de técnicas, habilidad en su aplicación, experiencia, inspiración y una enorme sensibilidad creativa, única e intransferible, propia del espíritu humano, que no deja de ahondar en los secretos de su profesión en la búsqueda de nuevas expresiones que lo complazcan.

¿Pero concebir una obra de arte es solo un placer individual reservado al artista para su satisfacción personal, también tiene en cuenta al destinatario de su obra, más allá de la crítica, para transmitirle las sensaciones que emanan de su alma?

En la actualidad muchos profesionales de la cocina adoptan una actitud egoísta en la que solo prima la vanidad a la espera de elogios, halagos y dinero, dentro de un mundo mediático que se ha encargado de desvirtuar la verdadera misión que le cabe a un profesional de la cocina, haciendo que sus preparaciones sean vacuas e inconsistentes, carentes de amor, para reducirla al plano estético.

Cocinar requiere concentración, estado de ánimo, tiempo y pasión, virtudes que funcionan interconectadas, porque cuando una de ellas falla, las demás se ven afectadas haciendo evidente el resultado final.

Edward Brown, maestro y cocinero Zen que imparte clases de cocina en el Centro Budista de Scheibbs, en Austria, hace mención, en el magnífico documental Como cocinar tu vida (How to cook your live), a un consejo que le había dado su maestro de filosofía Zen, Suzuki Roshi, que es la síntesis evidente de lo que significa, concentración: "Cuando laves el arroz, lava el arroz; cuando cortes zanahorias, corta zanahorias y cuando remuevas la sopa, remueve la sopa". Alguien podrá decir que es una verdad de Perogrullo, pero lo cierto es que la falta de concentración sobre una determinada tarea, termina resintiendo al resto de la preparación, lo que significa, acentuar nuestra energía en cada uno de los pasos durante el proceso de elaboración.

Brown también menciona a Ehei Dogen Zenji (Japón 1200-1253), maestro de la cocina Zen, que en su libro Tenzokyokun, (Instrucciones para el jefe de cocina de un monasterio) menciona tres estados mentales, perfectamente aplicables a cualquier profesional de la cocina occidental, haciendo especial hincapié en su estado de ánimo. No se puede cocinar de mal humor, irritado y mucho menos, obligado, porque indefectiblemente repercutirá sobre el producto final; porque el estado mental de quien cocina, influirá sobre la preparación y será percibido de inmediato por destinatario. su

De la misma manera, la prisa perjudica el resultado de un plato y eso se hace evidente cuando en un breve lapso, un restaurante ve colmada su capacidad, obligando a los cocineros a un ritmo de trabajo más vertiginoso, alterando la interrelación de las virtudes ya mencionados.

Que arroje el primer cucharón el cocinero que diga que nunca se le quemó una comida. La experiencia personal me permite afirmar que hasta el mejor cocinero, el más experimentado y afamado, comete errores a causa del apuro, aunque por vanidad o por temor al ridículo, jamás lo reconocerá.

El actual ritmo de vida cotidiana ha llevado al hombre a prescindir de los momentos de serenidad y sosiego; todo se mueve agitadamente sin la debida reflexión, haciendo que lo calmo adquiera visos de intolerancia e impaciencia, actitud contagiosa que llega hasta los fogones de cualquier cocina.

Algunos restaurantes hacen la observación en su carta, del tiempo que demanda la preparación de ciertos platos, previniendo al comensal que si quiere disfrutar de lo que ha de comer, deberá respetar los tiempos del cocinero.
La cuarta virtud que deberá poseer la persona que cocina, es la pasión y el amor por lo que hace. ¿Quien no recuerda el sabor de una comida que nos haya preparado la madre o abuela, dejando en nuestra memoria la huella indeleble de su aroma y sabor, imposible de igualar por el más experimentado de los cocineros?

La mama o la nona se han hecho merecedoras de tales elogios porque en la elaboración de aquel incomparable plato, además de los ingredientes que supo seleccionar, tuvo tiempo para cocinar concentrada en su tarea, acompañada de buen talante y mucho amor por los suyos.

De la misma manera, debería actuar el cocinero que ama su profesión, porque en ese estado de gracia, traspone las fronteras del simple acto de cocinar para transformarlo en un acto de amor hacia los demás.

De esta virtud carecen muchos profesionales de los fogones porque toman a la profesión como un ejercicio administrativo que no deja de ser una excusa para vivir de algo, cuando en realidad, podrían haberlo hecho ejerciendo otra profesión.

El cocinero, como cualquier artista, concibe su obra a partir de una fuerza interior llamada energía creativa que contiene a la idea e involucra su ejecución, por eso, cuando combina ingredientes y sabores, está obedeciendo a un complejo mecanismo del cerebro que ordena a la mano para que ejecute las acciones.

¿Pero como sabe el cerebro el punto exacto de sazón que necesita una preparación que no siempre ha de ser igual en las sucesivas repeticiones de un menú?

El fuego solo cocina a los alimentos, el resto, es obra del corazón.

El mundo necesita gente que ame lo que hace.

“Creemos que el oficio es algo innato. Descubrir exactamente qué es lo que te llena y a lo que te quieres dedicar, es de los hallazgos más emocionantes y enriquecedores”

Muy bonito todo, muy inspirador. ¿Pero cómo llegar a estar convencidos de que no te equivocas en tu eleccion ? ¿Cómo asegurarte de que tu intuición asegura que es tu decision correcta? ¿Es la cocina, para ti, una afición o tienes claro que quieres que sea parte importante de tu vida?

Fuera dramas. A continuación te presento 9 puntos clave si la cocina es tu verdadera vocación...

1. Ratatouille y tú, almas gemelas
Te mueves en la cocina en una armonía perfecta. Un baile con pasos coordinados como Linguini con la rata Remy entre especias, ingredientes, ollas en ebullición y sabor. Ese es tu momento, el momento mágico de la creación.

2. Gourmetlandia
Ajá. Percibes el pasillo gourmet de cualquier supermercado tal cual Disneylandia. Nuevos sabores, gelificantes, texturas, productos novedosos, packaging en idiomas que no entiendes pero que acaban en tu cesta, conservas extravagantes que te ponen a mil. ¿Es tu caso? Pues apúntate dos.

3. ¡Sí, chef!
Te tragas todos los programas de cocina que emiten en televisión. Esperas que llegue la hora con ilusión, te indignas si echan a tu preferido y vives la final como si se tratara de la SuperBowl.

4. Mi tesoooooro
Te pones territorial en la cocina. No dejas que nadie perturbe tus tiempos, odias que te sugieran añadirle más sal, retirar la olla del fuego o la maldita frase “se te va a pegar”. Defiendes tu terreno como un pitbull y respiras tranquilo cuando te dejan en la soledad de tus fogones

5. Chef a Domicilio.
Vayas donde vayas acabas cocinando o
llevando comida. Tu famosa ensalada de cuscús, tu paté de roquefort dulce o tus galletas de jengibre están más cotizadas por tus amigos que el caviar iraní. Y, reconócelo, te encanta que te lo pidan.

6. La vuelta al mundo en un plato
Cada vez que tienes oportunidad, reservas mesa en restaurantes internacionales. Conoces bien los sabores de la cocina mexicana, la japonesa, la italiana incluso te has atrevido con la hindú y la cocina thai. Te apasiona viajar a través del paladar y te interesas por descifrar ingredientes ocultos tras cada preparación.

7. Momento Zen
Es un momento que vives a cámara lenta. Ese momento en el que no quitas ojo a tu invitado cuando se mete la cuchara en la boca, cuando su lengua toca la comida, cierra los ojos despacio, sus papilas gustativas comienzan su trabajo, cierra los labios, mastica y mmmm. Es tu momento zen, la satisfacción de generar placer a través de tu plato.

8. El cliente difícil
Rara vez le has dado un 10 a un restaurante. Eres exigente, mucho. Exigente con el punto de cocción, con la textura de las salsas, con el pan servido, con la música, la iluminación, la recomendación del vino y hasta con el tono de voz del camarero. Eres tan crítico que incluso te resulta difícil disfrutar de la cena. A menudo piensas posibles variantes exitosas para sus platos, se te ocurren mejoras a granel y soluciones para todos sus errores.

9. Es tu ilusión
Siempre has sabido que montarás tu propio restaurante. Lo sabes y lo deseas, en secreto. Has soñado con dirigir tu propio establecimiento, has hecho listas de recetas que no faltarían en tu carta, has pensado mil nombres que brillarían en el rótulo y has imaginado incluso la decoración. Es tu sueño, es tu futuro ideal.

Llegó la hora de la verdad, ¿cumples la mayoría de los puntos de los anteriores?

Si es así, enhorabuena, has encontrado tu vocación y el mundo de la cocina seguro que ha ganado un fiel compañero.

Gente apasionada como tú es lo que necesita esta profesión. Así que no tengas miedo, estudia cocina, únete a la tribu y empieza a disfrutar trabajando.

Martín Holownia Cocinero Profesional

09/02/2023

“Que tus clientes te busquen por bueno, no por barato”

COSTO VERSUS VALOR

Son 2 conceptos bien diferentes y es importante valorar los 2.

El COSTO, es un valor absoluto. Es,ni más ni menos el dinero que pagamos por el bien o servicio.

El VALOR , es un concepto relativo. Significa en cuánto yo valoro ese bien o servicio.

Ya sabemos que, lo barato sale caro. Por qué? Pues por algo las cosas valen lo que valen (la materia prima, el diseño, la rapidez, el servicio al cliente, el parqueo en la puerta, el aire acondicionado, el wi fi , etc, etc). Y no podemos pretender obtener lo mismo por la mitad de precio.

El hecho de que muchos establecimientos ofertan productos a bajo precio y de baja calidad es bastante común, pero no es recomendable. La mayoría de los clientes se acuerdan de cuánto han pagado por un producto o servicio en el momento de la compra, pero si esta les resulta mala o de poca calidad, no se acuerdan más de lo que han pagado por ella y sí recuerdan con mucha claridad dónde la han comprado.

Hay muchísimos detalles que inciden y que hacen la diferencia.

Creo que hoy mas que nunca aplica esta frase, en especial para nuestra industria ya que a como hemos dicho han salido muchas personas ofreciendo sus servicios en línea, y tienen todo su derecho ya que no están obligando a nadie a seguirlos, es el cliente quien escoge el tipo de servicio que prefiere.

Ahora bien he visto a muchos colegas preocupados por esta nueva línea de competencia, ¿porqué? Por que no solo están intentando captar su clientela sino que ademas lo hacen ofreciendo “lo mismo” a un precio mucho más barato, al inicio me pregunte porque se daba esto, si era solo afán de joder a los demás y sacar su domingo, pero con el tiempo me di cuenta que es precisamente porque no conocen el costo de una preparación, la inversion de tiempo-dinero, y al ignorar estos factores no saben cuanto cobrar, y en realidad cobran justamente por lo que ofrecen.

El problema radica en que aquellos, que realmente cuentan con una preparación completa se han comenzado a abaratar con el objetivo de poder competir contra esta nueva tendencia, pensando que de lo contrario podrían perder su negocio. A todo esto yo les digo, amigos, esta acción no es la correcta, porque si no es a corto, es a largo plazo los clientes se dan cuenta del servicio que están pagando.

Estamos en un trabajo en donde los resultados del mismo no los ves como tal en una o dos semanas, el resultado de un buen trabajo de asesoramiento lo ves después de meses, de esfuerzo, años de estar bajo la tutela de un programa definido con un objetivo específico, es ahi cuando aquellos clientes que se fueron por precio, regresaran por calidad.

Así que no te bajes, no demérites tu trabajo por lo que ves afuera, calma las aguas, enfócate en lo tuyo y sigue adelante, porque aquellas personas que te ven haciendo workouts día con día, considerándolo un trabajo sencillo, no tienen idea del estudio y tiempo que toma, adquirir la habilidad para poder diseñar un workout en 5 minutos.

No menosprecies tu preparación por una nueva moda, así como hay relaciones tóxicas, hay clientes tóxicos, que te afectan mas de lo que te pueden ayudar con su pago de mensualidad. No podemos escoger a nuestros clientes (o si), pero podemos definir nuestros valores de tal forma que atraigamos a las personas que vibren con nuestra misión. Hacemos lo que hacemos porque lo amamos, invertimos en el nuestra vida porque realmente creemos en ello, no insultes tú esfuerzo dando una joya al costo de una fantasía.

Según todos los estudios es más fácil y menos costoso vender a una persona que ya nos ha comprado anteriormente que venderle a alguien nuevo. Pero conseguir que una persona te compre una y otra vez no es fácil. Necesitas establecer una conexión auténtica con ese cliente para que prefiera siempre tus productos y servicios frente al de los otros

Conseguir que alguien te compre por primera vez es relativamente fácil. Si has hecho bien tus deberes, sabes quién es tu cliente ideal, cuál es su principal problema y has conseguido atraerle a tu negocio, solo te queda hacer una carta de ventas lo suficientemente convincente.

Para ello se recomienda usar «influenciadores de la venta», que son trucos psicológicos que nos inducen a tomar acción (es decir, a comprar). Estos son:
🎯Avaricia: La gente tiende más a comprar si hay un descuento de por medio. Queremos sentir que somos más listos que nadie y que hemos conseguido el mejor precio. ¿Quién no ha comprado más de lo que pensaba o algo que nunca ha usado porque estaba tan barato que era imposible no comprarlo?
🎯Limitaciones: Cuando nos dicen que hay pocas existencias o que solo lo podremos comprar hasta una fecha en concreto, esto nos induce a comprar. Si estábamos dudando si hacerlo o no, lo más seguro es que tomemos acción y compremos. Si el copy es bueno, nos meterá una sensación de urgencia en la que parece que las plazas están volando y que tú serás la única persona que se quede sin ella. Esta sensación de no tener tiempo, de tener que decidirte ya, hace que no te plantees exactamente si lo necesitas o no.
🎯Miedo: Este es uno de los influenciadores más potentes. Te cuentan exactamente cuál es tu problema (que parece que te estén leyendo la mente) y te hacen imaginar lo peor que podría suceder y entonces… ¡Zas! Te dicen que si no compras el producto, eso va a suceder casi seguro.
🎯Aspiraciones: Es justo lo contrario que lo anterior. Es dibujarte un panorama fabuloso en el que tus sueños más locos se cumplen solo por comprar un determinado producto o servicio. Este influenciador se usa especialmente en el área de belleza, salud o gastronomia. Tanto es así que somos una legión los que pagamos un gimnasio creyendo que con eso es suficiente para entrar en la ropa del verano pasado y ni hablemos de las dietas milagro y las cremas anticelulíticas.
🎯Presión social: Esta también es muy usada y funciona genial. Y consiste en que una tercera parte imparcial, un cliente o un experto diga lo estupendo que es tu producto y lo tremendamente útil que es. Lo que no cuentan los testimonios es a qué precio lo compraron ellos o si pagaron y si hubieran pagado el mismo precio que tiene ahora.
Todas estas son técnicas que, con moderación, yo recomiendo que incluyas en tus páginas de venta y textos de tu web, pero tienes que saber que usar estas técnicas tiene un coste tanto a nivel económico (en el caso de tiempo limitado y promociones) como de confianza en el caso de que te pases tres pueblos con el resto.

Y ya sabes que la confianza es la actual moneda de cambio en este nuevo mercado, así que más vale que la cuides bien.

¿Esto quiere decir que no debes usar estos influenciadores en tus páginas de venta? No, debes usarlos, pero con precaución, sabiendo que tienen un coste y que no son inocuos.

Pero hay otra forma de hacer las cosas. Muchas marcas han conseguido no usar apenas estos influenciadores construyendo un mensaje más poderoso, el influenciador de la compra más importante de todos y sin efectos secundarios adversos:
🎯Inspirar.

Sí, marcas como Apple o Southwest, Budweisser, han conseguido crear una comunidad de fieles seguidores que harían cualquier cosa por ellos y lo han conseguido construyendo su mensaje de marketing de dentro hacia afuera, es decir, empezando por su porqué.

Siguiendo lo que Simon Sinek explica en su libro La clave es el porqué. Cómo los grandes líderes nos enseñan a actuar, podemos fortalecer nuestro mensaje de marketing si incluimos nuestra motivación para hacer lo que hacemos de forma que consigamos que nuestro cliente ideal se sienta parte de una tribu con intereses, valores y objetivos comunes, porque, como nos enseñó el neuromarketing, comprar no es cuestión de cerebro, sino de corazón, y no compramos para alimentarnos, sino para crear recuerdos.

Así pues, nuestro mensaje de marketing tiene que incluir:

Qué hacemos
A quién
Cómo lo hacemos, qué beneficio y diferenciación ofrecemos
Por qué lo hacemos

Y en tu propuesta de valor, el porqué juega un papel principal, porque te va a dar el contexto que necesitas para articular todo tu mensaje.

Pero para que tu mensaje funcione e inspire a los demás, necesitas una cosa muy importante que muchos emprendedores y autónomos olvidan: coherencia. Es decir, no basta con decirlo, sino que toda tu empresa (imagen, productos, calidad, servicio…) tiene que ser coherente con tu porqué y tu propuesta de valor.

Una vez que hemos dejado claro por qué es tan importante tu porqué, vamos a ver cómo encontrarlo.

Ánimo amigos, siempre para adelante, con pasos lentos pero seguros, porque asi vamos a llegar lejos.

Te llaman por teléfono, te hacen una cita, asistes y tratas de lo mejor a tu cliente, te enseña lo que busca, te informa de sus necesidades, tu mente está trabajando al mil por hora ideando la mejor solución para que quede muy satisfecho. Llegas a casa y comienzas a trabajar en el proyecto que le presentarás en pocos días, elaboras el presupuesto y agendas la próxima visita para enseñarle todo tu trabajo tan magnífico porque sabes que ideaste lo que mejor puede solucionar su necesidad.

Asistes nuevamente a la cita con la persona en cuestión, muestras todo el proyecto que ideaste, queda maravillad@ y todo parece ir tan bien.

A la hora de mostrar los presupuestos o precios de tu servicio, comienzas a verle la cara a tu cliente de disgusto, un poco confundido realmente y empiezas a tambalear porque sabes que pronto escucharás esa frase tan famosa de: “Esta muy caro”.

MANERAS DE ENFRENTAR LA FRASE: “ESTA MUY CARO.”

Antes que nada, debes recordar que los términos barato y caro, son bastante traicioneros. El precio es valorado por los clientes, con base en su percepción. Dependiendo del valor que les aporte el producto o servicio recibido, cada uno de ellos tendrá una tabla imaginaria en su mente de lo que es un gran precio a diferencia de lo que le parecerá muy caro.
Si un cliente te dice que lo que le ofreces es muy caro, debes verificar si le está dando el valor correcto al trabajo que estás haciendo por el/ella. Lo peor que puedes hacer es bajar el precio de golpe en ese momento, porque estarás cayendo en la trampa.

¿Qué debes responder a tu cliente cuando te dice que “esta muy caro”?
Míral@ a los ojos y asegúrate que está hablando en serio. Antes de contestar tienes que aprender a verle los ojos a la persona, y verificar si en realidad lo está viendo caro o si sólo lo hace para negociar. Las personas de negocios que ya están acostumbrados a regatear en todo momento, hacen este tipo de preguntas para ver que beneficios pueden obtener. Al principio te costará determinar si está mintiendo ó bromeando, pero para no caer en adivinanzas, investiga bien la situación de tu futuro cliente antes de reunirte con él/ella. Es claro que si es una persona que se dedica a las ventas ó tiene negocios, seguramente te hará la pregunta en cualquier momento de la reunión
Pregunta: ¿Comparado con qué? Pregunta de forma amable, recuerda no perder la paciencia y tampoco la educación. Algunos clientes ya se habrán dado a la tarea de buscar a otros profesionales que ofrecen lo mismo que tú, y puede ser que tengan ese parámetro en la cabeza. Deberás tener bien definido, el valor que tu ofreces a diferencia de tu competencia, porque este momento será el indicado para hablar de ello. Puede que sólo vendas tortas, pero quizás sean tortas que pueden estar hasta 24 horas sin refrigerar, por dar un ejemplo.

Pregúntale, ¿cuál es su presupuesto? De entrada sabemos que cuando vemos algo caro, es quizás porque no tenemos lo suficiente para pagarlo. Si te interesa mucho este cliente y el trabajo que vas a hacerle, puedes preguntarle cual es su presupuesto y si desea que tú te adaptes a ello. Tal vez no tenga los mismos detalles que planteaste al principio, pero seguramente podrás hacerle algo a un menor precio. OJO, no aplica para todos, dependiendo del giro de tu profesión ó negocio, porque si estás hablando de hacer un menú de 12 pasos,a un menor precio, tal vez pongas en juego la calidad de tu trabajo.

Contesta con ejemplos de clientes. Practica esta técnica muchas veces para que en el momento te salga natural y espontáneo. Puedes responder diciendo: “Entiendo lo que usted piensa porque muchos de mis clientes pensaban igual hasta que vieron el trabajo y se dieron cuenta del gran ahorro que ellos obtenían.” Y comienza a enumerar los beneficios que obtienen tus clientes con el trabajo que has hecho por ellos, seguro cierras más ventas.

Pregunta sobre la situación. También puedes preguntarle sobre qué lo está haciendo dudar o pensarlo dos veces el no comprarte. Tal vez puede que tenga temor de no recuperar su inversión ó la duda de que realmente sirva lo que estás ofreciendo. Es seguro que tú tienes la mejor respuesta a su duda, temor o incertidumbre. No te quedes con la duda de lo que pudo haber sido, pregúntale.

Extra. Si después de usar estas respuestas, el cliente sigue contestando lo mismo, no te desanimes y mejor date la vuelta. Agradécele por su tiempo prestado y busca otro cliente. Un cliente que siempre quiere cosas baratas, no te conviene tenerlo en tu lista. Todo el tiempo estará buscando rebajas y no te pagará lo que vale tu trabajo.
Los dos principales activos de un cocinero son su mente y su tiempo. Invierte en tu mente y no malgaste tu tiempo

Martin Holownia Cocinero Profesional.

Dirección

Cochabamba, Potosí Y Pagador
Oruro
355

Horario de Apertura

Lunes 14:30 - 22:00
Martes 14:30 - 22:00
Miércoles 14:30 - 22:00
Jueves 14:30 - 22:00
Viernes 14:30 - 22:00
Sábado 14:30 - 22:00

Teléfono

+59172494499

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