10/09/2026
Mi nombre es Claudia, tengo 56 años y la repostería forma parte de mi vida desde que tenía apenas 14.
Todo comenzó cuando empecé a cuidar al hijo de una vecina. Ella tenía un cotillón y estaba haciendo un curso de repostería. Verla aprender despertó en mí una curiosidad que, con el tiempo, se convirtió en una verdadera pasión.
Durante muchos años, fui la encargada de preparar las tortas para cada celebración familiar. Hice las tortas de cumpleaños de mis hijos, de mis sobrinos, la torta de mi casamiento por civil, la de los 15 de mi hermana, aniversarios de los abuelos y tantos otros momentos especiales que quedaron grabados en mi corazón.
Nunca imaginé que eso se transformaría en un emprendimiento. Fueron los mismos invitados a los cumpleaños quienes empezaron a preguntarme si hacía tortas por encargo. Así llegó mi primera venta: una torta de Hombre Araña para la cuñada de mi cuñada, hace ya quince años. Todavía la recuerdo con muchísimo cariño.
Con el paso del tiempo seguí creciendo, y durante la pandemia, junto a mi familia, decidimos dar un paso más: creamos nuestra página y empezamos a ofrecer desayunos y meriendas. Fue un desafío enorme, pero también una oportunidad para llegar a muchas más personas.
Las ventas crecieron, especialmente las de nuestras tartas dulces, y poco a poco incorporamos nuevas opciones saladas para seguir acompañando cada momento especial.
Hoy sigo haciendo lo que más me gusta: crear tortas, tartas y propuestas dulces hechas con dedicación, cuidando cada detalle y poniendo en cada preparación el mismo amor con el que empecé hace más de 40 años.
Gracias a cada persona que confió en mí, recomendó mi trabajo y me permitió formar parte de sus celebraciones. Este sueño sigue creciendo gracias a ustedes. ❤️🎂