Está en la búsqueda de un buen producto cervecero, confía en que va a salir bien porque está en el camino de aprender haciendo. Cree que lo importante es respetar la escencia de los componentes, de lo artesanal, la fórmula de las pócimas, el ritual del alquimista. Seamos Río es un artesano que aprende haciendo, un alquimista en una cocina de Mondongo, o de Los Hornos. Mezclando semillas, hongos y
flores, fabricando una de las bebidas más antiguas, mientras se escucha música. Seamos Río nació en un refugio de montaña, en el Refugio Natación, viene del Sur pero ahora está en La Plata. Donde se transmitió el amor a los componentes, el amor al agua, lo mágico de tomar una cerveza preparada en un refugio.