30/01/2026
Sabía que un día iba a llegar este día en que tendría que hablar de ELLA
Una mujer incondicional, porque no solo fue mi abuela, si no que fue una referencia de madre, de vida…
Hace poco una amiga me dijo algo que se me quedó grabado:
“Tu abuela es como un roble.”
Y desde ese día no puedo dejar de pensarlo.
Cierro los ojos y la veo.
En el fondo de su jardín, su lugar preferido.
Entre plantas que amaba cuidar,
y ese roble que se ve al fondo de su casa,
lindero al paredón.
Como si siempre hubiera estado ahí, sosteniendo todo.
No creo que sea casualidad. Hay señales que dicen mucho.
Busqué qué simboliza este árbol tan sabio:
fortaleza, madera dura y resistente, longevidad.
Y sí… la abuela Marta era eso.
Y mucho más.
Era perseverante.
Atenta a los detalles.
Con una energía intacta y una memoria que te sorprendía siempre, recordaba sus alumnos, anécdotas de la familia, leía todos los días el diario de punta a punta…
No tenía pereza para nada,
y mucho menos para cocinar.
Cada uno tenía su comida preferida,
y ella lo sabía. Estuvo en cada acto, en cada graduación, en cada cumpleaños 🎁
Nos tejió a cada nieta y a cada bisnieto
saquitos de lana, uno por uno,
con una prolijidad, una paciencia y presencia increíble.
Mujer incondicional.
Servicial.
De escucha real.
Nos enseñó que la fuerza se construye con la experiencia.
Que el saber no es solo leer o informarse,
sino observar, escuchar y comprender.
Cada uno tendrá su forma de recordarla,
de definirla, de tenerla cerca.
Pero en algo coincidimos todos:
fue un ser único.
Nos cuido, la cuidamos y ya la extrañamos…
Gracias a todos por acompañarnos en estos momentos difíciles y agradezco enormemente que hayan tenido posibilidad de conocerla ❤️
También toda la familia Ariztegui quiere agradecer a los medios de Madariaga por recordarla. Leímos cada mensaje y comentarios. Nos orgullece muchísimo y nos sorprende que la hayan querido tanto ☺️
Gracias ❤️❤️