20/01/2017
Lamentablemente tenemos que cerrar nuestras puertas. La última inundación fue demasiado importante para seguir corriendo riesgos. Agradecemos de todo corazón a las más de 50 personas que trabajaron duro para sacar el agua...A nuestras familias y amigos siempre incondicionales, a los vecinos de oro que tiene el barrio, los clientes y proveedores que colaboraron, y a un grupo de gente que se encargó del problema como si fuera propio, no estando nosotros en la ciudad. Es duro a casi un año de la inauguración tener que cerrar, siendo que gracias a Dios, mucha gente nos elegía y formamos un buen equipo de trabajo, pero quizás con un poco de suerte, algún día podamos reencontrarnos. Gracias a todos de corazón !! Nuestra solidaridad con los inundados.