13/06/2026
Todavía puedo recordar esos momentos compartidos. No había grandes planes ni cosas extraordinarias. Había tiempo. Había calma. Había amor.
Recuerdo estar con mi abuela y sentir que no tenía que demostrar nada para ser querida. Ella siempre encontraba alguna virtud para señalarme. Me decía cosas lindas sobre mí con tanta naturalidad y alegría que, en ese momento, no imaginaba cuánto las iba a necesitar años después.
Con el tiempo entendí que aquellas palabras fueron mucho más que elogios. Fueron semillas.
Semillas que crecieron dentro de mí y que hoy aparecen cuando dudo, cuando me siento insegura o cuando la vida me pone frente a un desafío.
Entonces, de alguna manera, vuelvo a escuchar su voz recordándome quién soy y todo lo bueno que ella veía en mí.
Los abuelos nos dejan regalos guardados en el corazón con su mirada amorosa, y la certeza de ser profundamente querida, vista y valorada.
En este día de la abuela y abuelo, honro a los míos con gratitud y amor. Y te invito a hacer lo mismo con quienes dejarán una huella luminosa en tu corazón.
¡Feliz día a todos los abuelos y abuelas!