25/05/2026
Quienes han sido redimidos por Cristo no pueden seguir coqueteando con aquello que lo crucificó.
La Novia no fue llamada a practicar la santidad en la adoración y a rendirse en secreto a la antigua vida.
Jesús no murió para darte una versión del mundo basada en el evangelio. Murió para sacarte de él.
📖 «No améis al mundo ni nada de lo que está en el mundo» (1 Juan 2:15).
📖 «He sido crucificado con Cristo» (Gálatas 2:20).
📖 «Limpiémonos de todo lo que contamina» (2 Corintios 7:1).
📖 «Os he prometido a un solo esposo, a Cristo, para presentaros a él como una virgen pura» (2 Corintios 11:2).
Muchos desean el pacto de Cristo sin renunciar al pecado.
Quieren el cielo, pero aún beben el in****no.
Quieren aparentar ser una novia, pero siguen viviendo como si anhelaran Egipto. La santidad no se trata de perder la vida.
Se trata de dejar de llamar libertad a lo que siempre ha sido esclavitud.
Porque la Novia de Cristo no fue apartada para mezclarse con los demás.
Fue apartada para pertenecer.
Si esta palabra te interpela, es porque aún hay gracia que te llama a la pureza.
Todavía hay tiempo para dejar la fiesta, lavarte y regresar al Esposo.