27/05/2026
Cuando somos dos, la mesa se comparte.
Todo va al centro, como lo chino y lo peruano en el mismo plato. Como el wok y la barra o el primer brindis con el último bocado.
Empezamos con un vino blanco, Pisco tonic o un Kion Punch. Luego, nuestro banquete para dos: wantanes especiales, dorados y crocantes. El chaufa de pollo y tallarín saltado clásico, directo del wok a la mesa. Y, al final, la pregunta de siempre: ¿Ti Pa Kay o Chi Jau Kay?
La elección toma su tiempo, pero pase lo que pase, igual se acierta.
Compartir, brindar, repetir y salir contentos.
Para eso estamos.