10/11/2023
Ayer una conocida se condolió de mí. Me dijo :
- "pobrecita ha de ser bien penoso andar ofreciendo tus postres y que te digan que no..."
Suspiré y contesté:
- "Pena sería no tener dinero para darle un gusto a mis hijos, y pobrecita? mmm, pobrecita la gente que no le alcanza para comprar mis pasteles. Pobrecita la gente que no se permite darse un lujo, porque mis postres son un lujo, ¿sabías?.
La mujer seria, ahora ella suspiraba y me dijo, mientras sonreía, forzadamente:
- "Es cierto, son un lujo, riquísimos y sí, una pena que solo los pueda yo probar en las reuniones que nos los regalas"
MORALEJA: Ser reposter@ es motivo de orgullo, no de Pena, ni para condolernos o sentirnos poca cosa. Es un trabajo honrado como otro. Hay quien compra, porque le alcanza o porque guarda todo el año para disfrutar de algo que valora y sabe que se lo merece, vaya que se da ese lujo. Y para los que se les hace caro o creen que no lo vale, para esos, seguramente habrá quien les ofrezca algo, más sencillo, un poco menos rico o con materia prima no tan buena, y obvio, más accesible para su economía. Para todo hay gustos y bolsillos. ;)