06/08/2020
"Oye que les cueste! Ellas no son más que nosotras"
Niña de 14 años jugando su primer sudamericano intercolegial, vistiendo los colores de su país.
Obtuvimos un cuarto lugar.
Desde ese momento se encendió ese amor incondicional que tengo por mi Bolivia.
Sentido total de pertenencia.
Nació siendo amante de mi club, de mi ciudad y explotó con mi país.
La revancha la tuvimos al año siguiente en Uruguay, con bronce para Bolivia.
Esas ganas de llorar al escuchar tu himno en otro país.
Sentir ese calorcito en el pecho mientras ves como izan tu bandera, que la peleó entre algunas que la menospreciaban. Eso es amar a tu país.
Creo que el deportista boliviano tiene una ventaja enorme en relación a los otros.
Durante mucho tiempo, aprendió a pelearla con sus propios recursos y hacer todo por dejar el nombre de Bolivia en alto.
Por amor a su Patria.
El amor por mi país ha sido tan intenso, que durante un tiempo me castigué por que sentía no haber hecho lo suficiente cuando volví a vestir mis colores hace seis años. En ese momento no conocía las herramientas que hoy me han hecho crecer en lo personal y deportivo.
Esa responsabilidad y sueño de llamarte Bolivia sin duda son el motor de la mejora constante.
Hoy, ese mismo compromiso sigue intacto.
Y es un motivo de festejo.
El deporte ha sido y será, uno de los mejores canales para demostrar que Bolivia está para grandes cosas. Y por eso me encanta trabajar en esto.
Gracias a tod@s l@s deportistas que le ponen el pecho a sus competencias y nos representan con ese amor loco por nuestro país.
Y a quienes forman el equipo de soporte antes, durante y después de las competencias.
Que el sentirte orgullo de ser boliviano sea de todos los días.
Trabajar por un mejor país sea de todos los días.
Que ese sentido de pertenencia sea el motor para hacer mejor las cosas.
Feliz día, mi Bolivia amada!
❤️💛💚